Descargar tríptico informativo (1,6 MB)

Petardos, esos monstruos que asustan

Posted by on Jun in Sin categoría | 0 comments

 

Perro con molestia ruido

Para evitar fobias o para reducir el estrés que sufren algunos animales con los petardos, truenos etcétera, lo ideal sería previamente trabajar con un profesional desde cachorros a nivel particular con cada perro observando la reacción y prevenir y hacer terapia durante el resto del año.

Como no siempre se llega a tiempo para tratar correctamente el miedo, sí que es necesario tener medidas generales de precaución y pautas para que el animal pueda tener el mayor bienestar posible los días cercanos y el día de la verbena en sí.

  • Si estás en proceso de terapia de modificación de conducta con un profesional:  Sigue únicamente las pautas que te haya dado tu educador/a, nadie mejor para asesorarte que quién conoce a tu perro y sabe  cómo reacciona y como se puede calmar. Además según el momento en el que se encuentre la terapia, así como para lo que se esté trabajando, hacer algo de más o de menos pueden tirar al traste con meses de trabajo.
  • Veterinario. Si el perro está con algún tratamiento o convaleciente de alguna enfermedad y además sufre miedo en éstas circunstancias, habla sin falta con el veterinario para que aconseje qué hacer de forma individualizada.
  • Llevar al perro bien atado. Siempre, pero ahora más que nunca, llevar al perro bien atado implica: arneses y collares que no se puedan abrir o que el perro no pueda librarse de ellos en caso de querer escapar. Deben ir ajustados lo máximo posible.
  •  No hacer sueltasNi en zonas abiertas, ni con vallados que puedan saltar. Un ruido imprevisto podría ser terrible, el animal huirá y ni escuchará, ni verá y mucho menos obedecerá. El uso de correas profesionales de mayor longitud, son una buena opción para poder tener al perro con una distancia en la que esté más libre pero controlado ante algún imprevisto.
  • Evitar zonas petardos.  Hay zonas que en principio son más susceptibles de haber petardos como, cercanías de casetas de venta, plazoletas, parques, explanadas, zonas de hogueras, etcétera.
  • Horarios. A primera hora de la mañana, hora de comida y cena, son horarios que los días previos a la fiesta así como el día de la verbena en sí hay menos posibilidades de oír.
  • Habilitar una zona de refugio en casa. Un trasportín alejado de la zona de mayor ruido o una habitación más aislada con su cama y luz apagada, será ideal para esconderse hasta que pasen los días más conflictivos.
  • El día de la verbena
  • Salidas muy controladas, vigilantes pero sin tensión. No forzar ni alargar paseos si no es imprescindible una vez el animal haya                evacuado.
  • Si por horario no se puede bajar antes de la hora conflictiva disponer de lugar en casa.
  • Habilitar una zona de refugio.
  • Acompañar al perro durante la noche estando en casa como hacemos cada día.
  • Bajar persianas y cerrar ventanas, poner música ambiente, luces más tenues.
  • No regañar ni mimar en exceso, intentar que por nuestra parte sea una noche corriente.
  • El día después. Todavía habrá algún petardo que explotará pero lo difícil ya pasó. Valorar los días anteriores y la noche será importante, para tener en cuenta si se debe empezar con una terapia en manos de un profesional del comportamiento o consultar con el veterinario para que el siguiente año sea más llevadero.

 El miedo a los petardos, tormentas etc. son complicados de solucionar por lo imprevisible de la situación, no obstante, hoy en día por suerte hay métodos, pautas y herramientas (feromonas, camisetas anti estrés, relajantes sin efectos secundarios, vendas….) que ayudan muchísimo en terapia y que en el peor de los diagnósticos relajan rebajando muchísimo la ansiedad y aumentando así la calidad de vida del animal.

Logo&Design: SaraMompart | Desarrollo Samínter
Telegram
LinkedIn
LinkedIn
Share
Instagram
YouTube
RSS